Jaume Cabré

Jaume Cabré

Comentarios - Jaume Aulet
L'ombra de l'eunuc es una novela compleja y ambiciosa, que no admite comparaciones superficiales. El punto de referencia, en todo caso, debe ser la producción anterior del mismo Cabré, con especial atención a Fray Junoy o la agonía de los sonidos en cuanto a la reflexión estética y Senyoria en cuanto a la técnica de composición y al lenguaje.

Es indudable que, con los años, se muestra un progresivo proceso de maduración en las propuestas del novelista, pero siempre a partir de unas preocupaciones similares. Desde un punto de vista estrictamente literario los dos elementos más destacables de L'ombra de l'eunuc son los mismos que encontramos en las obras anteriores del autor: el trabajo técnico con la figura del narrador y el dominio de los recursos literarios a la hora de construir y estructurar la acción. Si en las anteriores novelas estos dos aspectos eran importantes, ahora acaban convirtiéndose en la esencia de la obra, en lo que le da auténtico sentido. Fijémonos primero en la figura del narrador. Ya anteriormente, especialmente en Senyoria, Cabré prescindía del narrador convencional y creaba un relato capaz de integrar el punto de vista, el pensamiento e incluso el lenguaje de cada uno de los personajes sin necesidad de darles la palabra explícitamente. En L'ombra de l'eunuc la cuerda se tensa un poco más. No sólo se combina el estilo directo y el indirecto sino que también se mezcla la primera persona y la tercera. Resultado: definitivamente el narrador como tal y la perspectiva de un punto de vista desaparecen. Lo que queda es únicamente la narración (iba a decir la historia), una narración capaz de integrar la totalidad, como este hipotético narrador en el que se mezcla todo. Se trata ciertamente de un recurso arriesgado, que sitúa a menudo el texto al límite de la gramaticalidad y que nos acerca a la estética de la disonancia, pero que funciona porque la idea se complementa con un trabajo de lenguaje meticuloso –una de las principales virtudes del libro-, lo que ayuda a dar naturalidad a un registro que sin un buen dominio del oficio hubiera podido quedarse en la mera artificiosidad.

El trabajo con el narrador para dar prioridad a la narración por encima del punto de vista y facilitar la integración de cosas diversas, nos conduce hasta una de las cuestiones decisivas de la obra: el intento de integrar la totalidad en la historia y, por tanto, de construir una especie de novela total. No es casualidad que el relato comience con un "al cabo de mucho tiempo de todo" y acabe precisamente con "una profunda añoranza de todo". En medio de estas dos referencias explícitas al todo lo que hay precisamente es la historia. Este elemento nos remite directamente al segundo aspecto a considerar: la construcción de la acción. A partir del tiempo narrativo real de una cena, lo que se plantea es una mirada atrás. La novela no es otra cosa que esta mirada al pasado. Y será una mirada poliédrica capaz de integrar los diferentes elementos que lo conforman: la vida del protagonista, los antecedentes familiares, etc. Las distintas caras del poliedro van tomando forma a través de las acciones paralelas interrelacionadas de Miquel Gensana y su tío Mauricio. Es una estructura bien compensada en cuanto a la entrada progresiva de Mauricio y para evitar caer en una doble acción diferenciada en exceso. Tras todo ello están los diferentes movimientos del concierto de Alban Berg, un nivel de estructuración que puede parecer sobrepuesto pero que no lo es en absoluto; poco a poco vamos descubriendo la importancia que tiene y que incluso justifica las repeticiones casi melódicas, que asemejan recuperaciones de temas musicales.

Del Prólogo a L'ombra de l'eunuc en la edición 'Biblioteca Jaume Cabré' Ed. Proa Barcelona 1998